30 de marzo de 2017

¿Estamos ante la pescadilla que se muerde la cola?

Para que los demás te quieran -y los quieras tu a ellos-, primero hay que quererse a uno mismo. Eso está claro. Pero, a veces, ni eso es suficiente para que te quieran porque ni así te quieren. Sin embargo, lo más probable es que el problema no seas tu, sino que no saben querer(te). A lo mejor es porque ellos no se quieren. ¿Estamos ante la pescadilla que se muerde la cola?

Los que no saben querer son conscientes de ello pero prefieren no confersarlo por si no son queridos. Y acaban heridos. Y acaban dañando a quien si que los quiso. Él lo sabe y ella lo sospecha. Precisamente, fue ella quien le enseñó que podía quererse, que era más bueno de lo que creía. Paradójicamente fue, también, quien le hirió y eneseñó que merecía algo mejor.

Ahí está ella esperanzada con su reacción, contenta por las buenas noticias y asustada ante las consecuencias de su cobardía. Ahí está él feliz por ella y destrozado a la vez porque la ama pero ya  no puede estar con ella. No puede seguir aguantando sus idas y venidas, ni sus fugas ni sus regresos. Alex necesita a alguien que lo quiera y lo acepte como es, con su triste pasado, su faceta más oscura y sus virtudes. Ella no fue capaz y ahora es tarde.

Aunque de momento, Ronda Shimes no le ha encontrado a alguien que él pueda merecer porque nunca le saben querer. 


28 de marzo de 2017

Quiérela o déjala (de una vez).

La diferencia entre tu y yo es que yo cuando no sé lo que quiero, busco encontrar la respuesta. Tu, en cambio, prefieres no hacer nada, elijes seguir estático en el mismo punto. ¿Para qué moverte si te puede empujar el viento? 

Pues, fácil, en esta vida hay que aclararse y dejar de dar vueltas sin sentido. Toma un rumbo, elije izquierda o derecha y sigue consecuentemente tu decisión. No te eches atrás a la primera de cambio, no quieras que esté ahí para siempre. Porque no.

Porque ni tu te lo (la) mereces ni ella se lo merece. Porque ¿Sabes qué pasa? Que le encantas pero la cansas. Le encantan tus chistes malos que quieren hacerla reír. Le encanta que seas un apasionado de la vida. Le encantas cuando te acuerdas de algo que dijo hace mucho tiempo. Y le encantas cuando la miras y sonríes.

Pero la cansas, la agotas emocionalmente. Está cansada de tus idas y venidas. Está cansada de tu ausencia y sus excusas. Está harta de que no te aclares y de que sepas liarla tan bien. Así que, quiérela o déjala (de una vez).

 
(Meredith Grey y Nathan Riggs, Grey's Anatomy)



24 de marzo de 2017

¿Por qué quedarnos con las dudas?

Cuando los hechos se desligan de las palabras, algo se rompe. Las palabras acaban desapareciendo. Los hechos, en cambio, permanecen, siempre. 

Me gusta preguntar el por qué de las cosas porque no puedo simplemente quedarme sentada, callada y sin respuestas.

Y si la peor pregunta es la que no se hace y la peor respuesta la que no se da. Yo quiero preguntartelo todo y responderlo también.

 Así qué ¿A que esperamos? Pregúntate. Pregúntame. Pregúntemonos. ¿Por qué quedarnos con las dudas? ¿Por qué no quedarnos mejor sin ellas? ¿Y si arriesgamos y ganamos? ¿No es mejor que tener siempre la duda de qué hubiera pasado si...?

Tu decides. Dudar perdiendo. O ganarle a la duda.

 
(Tania i Pol, Segunda temporada de Merlí)


23 de marzo de 2017

Referencia Musical: Un perro andaluz


La Referencia Musical de esta semana ha sido extraída de la canción Nos sobraron motivos de Joaquín Sabina.

Este perro andaluz sin domesticar 


Un perro andaluz es un cortometraje fracés de diecisiete minutos de duración -en su versión muda y original-. Este metraje fue escrito, producido, dirigido y protagonizado por Luis Buñuel. Esta película está considerada la película más significativa del cine surrealista porque transgrede -remitiendo al delirio y al sueño- los esquemas narrativos al querer provocar un impacto moral en el espectador mediante imágenes agresivas.

¡Alerta Spoiler!

El cortometraje inicia con un rótulo que reza <<Érase una vez>>. Un hombre -interpretado por Luis Buñuel en su faceta como actor- afila una navaja de afeitar mientras observa la luna desde el balcón de la estancia. Una vez afilada la hoja, secciona el ojo a una mujer.

12 de marzo de 2017

No queremos héroes

Hay gente que sigue pensando que una mujer necesita a un hombre a su lado para poder sobrevivir -o vivir- la vida. Las mujeres no necesitamos un príncipe azul que nos convierta en princesas, ni un caballero de brillante armadura que mate al dragón y nos saque de la torre. Nosotras podemos salir de ese aungustioso castillo y enfrentar al dragón.

Podemos defendernos, salvarnos y querernos. Podemos bajarnos la luna, si así lo deseamos. Luchar por nuestros sueños y ponerlos por delante vuestra, por mucho que os -nos- duela. Podemos irnos de viaje sin compañía masculina. 

Porque no necesitamos pedir permiso a nadie. Porque no vamos a obecer. Estamos construyendo nuetra libertad porque aún nos quereis oprimir, pero no lo conseguireis. No por ser mujer necesitamos a un hombre que nos salve como no por ser hombre no puedes necesitar a una mujer que te salve.


8 de marzo de 2017

Día de la mujer

Mi educación empezó en el CEIP Concepción Arenal y desde bien pequeña conocí la historia de esta valiente mujer. Concepción Arenal Ponte, nacida en Ferrol, se disfrazó de hombre para poder acceder a los estudios de Derecho. Ella fue una de tantas que no dejaron que esta sociedad heteropatriarcal le dictase que podía hacer o dejar de hacer. No fue ni es la única mujer que se enfrentó a la sociedad, a lo impuesto por esta y a lo que "nos permiten los hombres".
 
Así, supe desde bien temprano que yo quería ser como ella; valiente, independiente y que no iba a dejar que ningún hombre me dijese que me era permitido hacer. Mi madre ayudó a ello con su ejemplo.
 
Hoy, 8 de marzo, día de la mujer, es un día de lucha por la igualdad y me acuerdo de una conversación que tuve hace unos días con un niño de 10 años. Él me decía, sin ningún tipo de carga negativa, que se nota quién es de letras y quién de números (nunca negaré que muchos son los casos, a mi misma se me nota que los números no son mi fuerte).
 
Tras este comentario, yo le dije que era verdad pero que no es verdad que una persona de ciencias sea mejor que una de letras (por mucho que a algunos se les llene la boca diciendo esas cosas) porque sin gente de humanidades que aportase alfabetos, dígitos y demás ¿Cómo podrían ellos hacer sus fórmulas?
 
El niño, un hombrecito por momentos, me dijo que tenía razón, que no entiende porque esa distinción despectiva entre ambas ramas del saber. A lo que añadió algo que me dejó helada, pero en el sentido más bueno del mudo. Me dijo: <<Eso es como los chicos y las chicas, no entiendo porque por ser chico debo ser mejor que una chica. No tiene sentido>>.
 
Que eso me lo dijese un chico de diez años, me da esperanza de que al final conseguiremos la igualdad. Conseguiremos que se nos respete por ser personas y no por nuestro sexo o género. Y ese día el mundo irá mejor. Y puede que sea el mismo día que acaben las guerras, el mundo consiga la tan ansiada paz y deje de importar el color de la piel, la raza o la religión. Llegará el día que nos querremos por ser personas sin ningún prejuicio sin ninguna característica que nos condicione.
 
Mientras, seguiremos celebrando cada 8 de marzo el día de las mujeres. ¡Y seguiremos haciéndonos fuertes porque juntas somos mejores!

7 de marzo de 2017

Que nos va a pasar

Y, de pronto, quien era tu amigo, deja de serlo. Porque un día decide atreverse a cruzar la barrera esa que separa el amor romántico de la amistad. Y todo cambia. Nunca volverá a ser lo mismo. Nunca habrá otro momento tan inolvidable. Nunca habrá una mirada igual.

Por un momento, creeremos que todo va perfectamente. Hasta que las cosas dejen de ser lo que eran y todo empiece a ir mal. Hasta que lleguen las preguntas: ¿Se puede volver atrás? ¿Se puede hacer como si nada? ¿Podríamos haber impedido que ocurriese?

La respuesta está clara: No. Para bien o para mal. La vida sigue y avanza siempre hacia adelante, sin segundas oportunidades ni margen de error. Por eso, lo que decidas hoy, te cambiará. Aún cuando no sepamos que nos va a pasar.


 
(Pol y Bruno. Merlí, TV3)


4 de marzo de 2017

Yo también vi el musical 19 días y 500 noches

3 marzo, una multitud de gente a la espera de que abrieran el auditorio de Vila-real. Se abren las puertas y la gente empieza a localizar sus asientos. Nerviosismo y emoción en las butacas. Presentan el acto y anuncian que habrá un descanso de 10 minutos en mitad del espectáculo. 

De momento, una voz en off, la de Hugo Rubert, que anuncia el musical más canalla y explica que se pueden tomar tantas fotos y hacer tantos vídeos como se deseen. Además, pide a los asistentes que no tengan vergüenza de cantar las canciones, siempre que se las sepan y afinen.

Se abre el telón, y tras un momento de confusión en el que el micrófono no se escuchaba bien desde las butacas, empieza todo a rodar. El musical inspirado en las canciones de Joaquín Sabina va tomando forma. Y consigue aplausos y risas durante todo el transcurso de la representación. Para acabar con el auditorio en pie, aplaudiendo y cantando con todo el elenco de actores y bailarines. 

Dejando un buen sabor de boca y ganas de más. Muy buena adaptación de guión y canciones. A la salida, nadie quería quedarse sin felicitar personalmente a todos por hacernos cantar (aún desafinando), bailar, reír, llorar y emocionarnos de mil formas.

Desde La Dialéctica de las imágenes queremos felicitar a todos los que forman parte de 19 días y 500 noches por su trabajo. Esperamos volverlos a ver pronto, porque queda Sabina para rato. 


3 de marzo de 2017

Volveríamos a ser nosotros

¿Dónde está mi mejor amigo? ¿En qué momento lo perdí? A veces, no puedo respirar ante su ausencia. En ocasiones, creo que me pierdo sin él. Como si se hubiese apagado la estrella que guiaba mi camino, como si la brújula ya no apuntara ningún rumbo. Como si perdiese el norte, el sur, el este y el oeste, sin remedio, sin sentido y sin amigo.

Porque una vez nos quisimos mucho. Nos lloramos mucho. Te sigo llorando. Nos reímos mucho. Sigo riendo (pero sin ti). A veces, río con los recuerdos y a veces, me rompen en mil pedazos. Pero siempre estás presente. En mis malos y buenos momentos. En mis más y en mis menos. A las duras y a las maduras. Y, sobre todo, en mis momentos de más soledad. 

Te busco en sueños, donde sé que nos podemos encontrar. Donde el reencuentro ocurre hasta que me despierto y los pies tocan el frío suelo. ¿Nos veremos en otro vida? ¿En otro sitio? ¿En otro momento? Si fuésemos capaces de volver atrás, volveríamos a tenernos. Volveríamos a sujetarnos las manos, a emocionarnos juntos, volveríamos a ser nosotros.

Los que éramos.

Los que fuimos.

Una vez.

Hace demasiado tiempo.

Como April y Jackson. 


2 de marzo de 2017

Que no permita que se pierda

Ahí esta ella, una chica enamorada por segunda vez. Una chica con cicatrices y traumas que intenta darle su corazón. Él, calado hasta los huesos de amor por ella, intenta entenderla y quererla. Ella solo pide que la ame como es. No quiere que la ame por como quiere que sea, porque nunca será lo que él quiere sin perderse ella misma. 

Y perderse a uno mismo por otro es el peor desamor del enamorado.

Ella solo quiere que la quiera con todas sus partes, con todos los pedacitos que la componen. Con sus idas y venidas. Que ame la melancolía que la asalta algunas tardes. Que la ame, incluso, con las pestañas pegadas por las mañanas cuando busca café desesperadamente. Con sus comentarios más perversos, y los más traviesos. Con sus chistes malos. Con sus enfados (intensos y fuertes, como una tormenta de verano). 

Quiere que la perdone por, a veces, quererlo demasiado y quererse demasiado poco (nunca dejará que vuelva a ocurrir). Quiere que entienda cuando necesita un abrazo, sin que ella deba pedirlo. Que se ponga a bailar con ella en el momento y lugar más inesperado porque así es la vida, una interna improvisación. Que cante con ellas sus canciones favoritas en el coche.

Quiere que intente entender sus locuras y que se deje arrastrar por ellas. Que ría con ella. Que corra bajo la lluvia con ella sino llevan paraguas. Que le deje sorprenderlo. Y que no permita que se pierda a sí misma por quererlo. 

Porque, sino, sus corazones se romperán en mil pedazos como les pasó a Owen Hunt y Cristina Yang.


Referencia Musical: Antonio Machado



La Referencia musical de esta semana ha sido extraída de la canción Te quiero a morir de El viaje de Elliot.



Me pongo los zapatos, caminante no hay camino
Y me pongo a temblar

Antonio Cipriano José Maria Machado Ruiz, nacido en Sevilla en 1875 y fallecido en Francia en 1939, fue un poeta, dramaturgo y narrador español. Fue uno de los poetas de la Generación del 98.

Estudió en la Institución Libre de Enseñanza, Estudios, posteriormente, completó en los institutos San Isidro y Cardenal Cisneros. Realizó diversos viajes a París, donde conocpó a Rubén Darío. En Madrid participó en el mundo literario y teatral, formando parte de la compañía teatral de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza
 
En 1907 obtuvo la cátedra de Francés en Soria. Al fallecer su mujer afectadoa profundamente, pide el traslado a Baeza, donde continuó impartiendo francés hasta su traslado a Segovia buscando la cercanía de Madrid.

En 1927 ingresa en la Real Academia y un año después conoce a la poetisa Pilar de Valderrama, la "Guiomar" de sus poemas, con la que mantiene relaciones secretas durante años. Durante los años veinte y treinta escribe teatro en colaboración con su hermano Manuel. En la Guerra Civil Machado  es evacuado a Valencia. Participó en las publicaciones republicanas y hizo una campaña literaria. Colaboró en Hora de España y asistió al Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura. En 1939 marcha a Barcelona, desde donde cruza los Pirineos hasta Coillure. Allí fallece al poco tiempo de su llegada.

En la evolución poética de Antonio Machado destacan tres aspectos: el entorno intelectual, la influencia de sus lecturas filosóficas y su reflexión sobre la España de su tiempo.

1 de marzo de 2017

Cuando menos te los esperes, te pueden sorprender

Ahí está ella, una chica enamorada, que ha dejado a un lado sus miedos y le ha preparado una sorpresa. Ahí está él, llegando tarde, con una sonrisa de saberse querido. Ella enfadada le increpa su tardanza. Él lo toma como una chanza y avanza hacia ella. Sigo enfadada, le dice ella. A lo que él, sonríe, pues lo sabe, y sabe que va a conseguir pronto su perdón. Sigue avanzando mientras despliega sus encantos, su ego hinchado y su sonrisa de seductor.

Ella resopla, sabe que el perdón se acerca y eso, la enfada aún más. ¿Por qué consigue que sus enfados desaparezcan de forma casi inmediata? No lo merece. Sin embargo, lo consigue. Y puede que sean dos personajes de una serie. Pero en cualquier lugar, cualquier día, una chica saca su lado romántico y el chico llega tarde. Y sonríe, atrevido y seductor, y la besa enterrando el enfado.


Aunque, está claro que Doctor Macizo solo hay uno y Meredith Grey es única. Y puede que nadie construya una casa de velas en la vida real. Pero, la realidad siempre supera la ficción, o eso dicen. Cuando menos te lo esperes, te pueden sorprender.